Cuando pensamos en Venezuela y sus maravillas naturales, probablemente el Salto Ángel sea uno de los primeros lugares que nos viene a la mente. Pero el Parque Nacional Canaima es muchísimo más que una impresionante cascada: es un territorio gigantesco de tepuyes, selvas, sabanas, ríos, comunidades indígenas y especies que no encontramos en muchos otros lugares del planeta.
Y cuando digo gigantesco, no estoy exagerando. El parque ocupa aproximadamente 3 millones de hectáreas, equivalentes a unos 30.000 kilómetros cuadrados, y se extiende por el sureste de Venezuela, cerca de las fronteras con Guyana y Brasil. UNESCO lo declaró Patrimonio Natural de la Humanidad en 1994.

Así que sí… aquí hay bastante que descubrir.
Yo he tenido el privilegio que he podido visitar, diferentes áreas, 3 veces. Y si… obviamente hay venezolanos que han visitado tantas veces que han perdido la cuenta. Si en el futuro encuentro otra increíble oportunidad, no la perderé. Con esto, te digo, intenta planificar un viaje hacia Canaima, si te es posible, hacia el Salto Ángel y subir el Roraima – como mínimo – 🙂
1. Canaima tiene aproximadamente el tamaño de un país pequeño
Los cerca de 30.000 km² del Parque Nacional Canaima hacen que sea difícil imaginar sus dimensiones.
Para ponerlo en perspectiva, es más grande que países como Bélgica y Albania. Y dentro de ese enorme territorio encontramos tepuyes, bosques, sabanas, ríos, cascadas y lagunas.
En otras palabras: visitar Canaima no significa conocer “un lugar”. Es apenas conocer una pequeña parte de un territorio inmenso.
2. Aproximadamente 65% del parque está cubierto por tepuyes
Los tepuyes son esas impresionantes montañas con enormes paredes verticales y cimas relativamente planas que parecen sacadas de una película de fantasía.
Aproximadamente el 65% del parque está formado por estas montañas que parecen una mesa, consideradas una formación biogeológica única.
Y sí, son tan especiales que probablemente hayas visto uno de ellos aunque no hayas reconocido su nombre.

3. Son muchísimo más antiguos de lo que parecen
Los tepuyes forman parte del Escudo Guayanés, una de las regiones geológicas más antiguas de la Tierra. Incluso, la primera vez conduciendo por lo conocido como Gran Sabana, sentí que estaba en Jurassic Park.
Las rocas más antiguas del parque son precámbricas y tienen alrededor de 1.700 millones de años. Algunas fuentes geológicas hablan incluso de procesos relacionados con formaciones que se remontan a varios miles de millones de años.
Para tener una idea: cuando estas rocas ya estaban aquí, los dinosaurios todavía estaban MUY lejos de aparecer.
4. El Salto Ángel está dentro del parque
Probablemente la curiosidad menos sorprendente de todas, pero imposible dejarla fuera.
El Salto Ángel, conocido también por su nombre pemón Kerepakupai Vená, se encuentra en el Auyantepuy y es reconocido como la cascada más alta del mundo.
Su caída total es de aproximadamente 979 metros, mientras que fuentes oficiales venezolanas reportan 1.283 metros de altura total. La diferencia se debe a que se utilizan distintas formas de medir la caída y la altura total del salto.
Lo impresionante es que el agua cae desde una altura tan grande que puede convertirse en una especie de fina bruma antes de llegar al fondo, especialmente durante la época seca.
Recuerdo la emoción, especialmente como venezolana, verlo ahí al frente por primera vez. Cuando me volteo y veo a muchos de mi grupo, tenían los ojos aguados.
5. El Salto Ángel nace en la cima de un tepuy
El Salto Ángel no aparece simplemente en medio de una montaña.
El agua comienza su recorrido en lo alto del Auyantepuy y después se precipita por sus paredes verticales.
Y aquí aparece otra de esas imágenes que hacen que Canaima parezca irreal: un enorme tepuy de cima plana, rodeado de vegetación, del que cae una de las cascadas más impresionantes del planeta.
6. El Roraima también está dentro del Parque Nacional Canaima
Cuando escuchamos “Monte Roraima”, muchas veces pensamos automáticamente en Guyana o en una aventura completamente separada de Canaima.
Pero el Roraima forma parte del territorio del parque y se encuentra en la zona fronteriza entre Venezuela, Brasil y Guyana. Y si, una vez arriba, puedes ver la unión de los 3 países.


Con unos 2.810 metros sobre el nivel del mar, es el tepuy más alto de la cadena de Pakaraima.
Y llegar a su cima no es precisamente un paseo de domingo. La caminata requiere varios días de trekking. En el tour que yo tomé (y si, tienes que ir con un tour) fueron 6 días, 3 para subir, pasamos un día completo arriba y luego 2 bajando.
7. En la cima del Roraima hay “jacuzzis” naturales
Una de las cosas más curiosas del Roraima son sus formaciones de agua. ¡Belleza de lugar!
En la cima existen pequeñas piscinas naturales conocidas como jacuzzis naturales, además de zonas llenas de cristales de cuarzo.

Y no, no esperes encontrar un spa con batas blancas y alguien ofreciéndote un masaje. Aquí el “spa” viene con roca, agua fría y varios días de caminata para llegar.
8. Algunas especies de Canaima no existen en ningún otro lugar
Los tepuyes funcionan casi como pequeñas islas ecológicas.
Su aislamiento durante muchísimo tiempo permitió que algunas especies evolucionaran de manera independiente. Por eso existen plantas y animales endémicos, es decir, que no se encuentran naturalmente en otras partes del mundo.
UNESCO destaca precisamente el alto nivel de endemismo de las comunidades biológicas de las cimas de los tepuyes.
Es uno de los motivos por los que Canaima tiene tanta importancia científica además de turística.
9. Sí, hay plantas carnívoras
Entre tanta vegetación también encontramos algunas plantas capaces de obtener nutrientes de insectos.
Las condiciones de las cimas de los tepuyes —con suelos pobres en nutrientes— favorecieron la evolución de especies particularmente adaptadas a este ambiente.
Entre ellas se encuentran plantas insectívoras de géneros como Heliamphora, Drosera y Utricularia.
10. Canaima es hogar de los pemones
El parque no es solamente un territorio natural. También es hogar ancestral del pueblo pemón.
Su relación con el territorio es profunda y forma parte esencial de la identidad cultural de Canaima.
Para los pemones, los tepuyes tienen una dimensión espiritual y están vinculados con los mawari, espíritus relacionados con estas montañas.
Por eso, conocer Canaima también significa acercarse a una cultura que ha estado vinculada con este paisaje durante generaciones.

11. Hay lugares donde prácticamente no existen carreteras
En buena parte de Canaima, las carreteras simplemente no son la forma de moverse.
Las curiaras, embarcaciones tradicionales utilizadas por las comunidades indígenas, son fundamentales para desplazarse por los ríos y llegar a diferentes atractivos.
Dependiendo del lugar, también es necesario utilizar avionetas o caminar durante horas o incluso días.
Y probablemente ahí está parte del encanto: Canaima no es precisamente un destino de “llego en mi carro, estaciono y listo”. De nuevo, en 3 viajes, conocí diferentes lugares y aún me falta mucho por conocer.
12. La Laguna de Canaima puede parecer de otro planeta
La Laguna de Canaima es famosa por el color rojizo de sus aguas y sus playas de arena rosada.
El color está relacionado con los taninos procedentes de la descomposición de materia vegetal y con la presencia de cuarzo en la zona.

Además, desde la laguna se pueden contemplar varios saltos de agua.
Es uno de esos lugares donde probablemente vas a mirar el agua y pensar: “¿Esto de verdad es así o alguien le subió la saturación a la foto?”
13. El parque tiene muchísimas más cascadas que el Salto Ángel
El Salto Ángel es la estrella internacional, pero definitivamente no está solo.
Dentro del parque encontramos saltos como El Sapo, El Sapito, Yuri, El Encanto, El Danto, Kukenán, Kama Merú y Karuay, entre muchos otros. La gran mayoría en el área conocida como Gran Sabana.
Así que si visitas Canaima pensando que todo gira alrededor del Salto Ángel, prepárate para descubrir que hay muchas otras cascadas compitiendo por tu atención.
14. Canaima tiene una biodiversidad impresionante
El parque combina diferentes ambientes: sabanas, selvas, bosques, ríos y las particulares cimas de los tepuyes.
Esto permite que exista una gran variedad de fauna, incluyendo especies como el oso hormiguero gigante, la nutria gigante, el armadillo gigante, la danta y el jaguar, además de numerosas aves, reptiles y anfibios.
Y precisamente porque muchas especies dependen de ambientes muy específicos, la conservación del parque es especialmente importante.

15. Es Patrimonio Mundial de la UNESCO
Y cerramos con una de las distinciones más importantes.
El Parque Nacional Canaima fue inscrito como Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 1994, gracias a su extraordinaria belleza, importancia geológica, procesos de evolución biológica y diversidad de especies.
UNESCO reconoce, entre otras cosas, que el parque representa etapas importantes de la historia geológica de la Tierra y contiene formaciones naturales y ecosistemas excepcionales.
Y después de conocer todas estas curiosidades… cuesta mucho discutirlo.
Canaima es mucho más que el Salto Ángel
Es fácil asociar Canaima únicamente con el Salto Ángel porque, obviamente, una cascada de casi un kilómetro de caída no pasa precisamente desapercibida.
Pero el Parque Nacional Canaima es muchísimo más grande y complejo: tepuyes de millones de años, especies endémicas, plantas carnívoras, ríos, lagunas, cascadas, comunidades pemones y paisajes que parecen pertenecer a otro planeta.
Quizás esa sea una de las mejores razones para conocerlo: porque detrás de una de las maravillas naturales más famosas de Venezuela existe un mundo entero esperando ser descubierto.
Y después de leer estas 15 curiosidades, probablemente entiendas por qué Canaima es uno de esos lugares que no se visitan solamente para tomar una foto.
Se visitan para recordar que nuestro planeta todavía tiene rincones que parecen imposibles.
En el siguiente video te invito a disfrutar alguno de esos paisajes maravillosos del Parque Nacional Canaima. En el video hablo un poco más del sur del país, que incluye ese increíble Parque Nacional.
